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Blog: Pasión por la Fisioterapia Deportiva

Carlos L. Cano

ENTRENAMIENTO PLIOMÉTRICO DURANTE LA RECUPERACIÓN DE LESIONES DEPORTIVAS

Existen numerosos métodos de entrenamiento (fuerza, resistencia, potencia, etc.); siendo uno de ellos el entrenamiento pliométrico. El entrenamiento pliométrico es una forma muy popular de acondicionamiento físico que consiste en la realización de movimientos explosivos (básicamente ejercicios de salto, aunque también hay ejercicios para el miembro superior, pero en menor medida) que utilizan el ciclo de estiramiento-acortamiento muscular (donde una acción muscular concéntrica se produce posteriormente a una acción muscular excéntrica) en los que la carga es el propio peso corporal del deportista.

Los ejercicios pliométricos o de pliometría tienen una naturaleza balística y una habilidad para transferir la fuerza máxima hacia la producción de potencia. Por ello, el propósito del entrenamiento pliométrico es aumentar la potencia de diversos movimientos mediante el uso de los componentes elásticos naturales tendinosos y musculares, además del reflejo tendinoso. Según Markovic & Mikulic (2010), el ciclo estiramiento-acortamiento que aparece en los ejercicios pliométricos aumenta la habilidad de los sistemas neurales y musculotendinosos para producir una fuerza máxima en el menor tiempo posible, resultando en un puente entre la fuerza y la velocidad.

Debido a esto, el entrenamiento pliométrico ha sido realizado y llevado a cabo para mejorar la función neuromuscular del individio, además de mejorar el rendimiento durante eventos deportivos explosivos y de resistencia. En el caso específico de la altura del salto o la potencia, aún existe evidencia contradictoria a la hora de comprobar que medio de entrenamiento es más efectivo (similares efectos se han observado tras la realización de ejercicios de levantamiento de peso (weightlifting) y tras la realización de ejercicios pliométricos). Pero el entrenamiento pliométrico conlleva más beneficios, como son la mejora de la función neuromuscular, el aumento de la densidad mineral ósea, la mejora del perfil de riesgo cardiovascular, la facilitación del control del peso, el aumento del bienestar psicológico y disminución del riesgo de lesión en deportes.

Por supuesto, varios deportes se benefician del entrenamiento explosivo, tales como fútbol, baloncesto, atletismo, etc. Pero hay que tener en cuenta, que como cualquier otro tipo de actividad física conlleva un riesgo de lesión. Sin embargo, el entrenamiento pliométrico no produce más riesgo de lesión que cualquier otras actividades deportivas o recreacionales.

Pero, el entrenamiento pliométrico no es sinónimo únicamente de entrenamiento en deportistas sanos. Recordemos que el éxito deportivo depende de una función correcta de todos los músculos que actúen en un determinado movimiento y la velocidad a la que estos músculos produzcan fuerza. Debido a esto, el entrenamiento pliométrico debe ser una fase “obligada” en el proceso de recuperación de cualquier lesión deportiva. Lógicamente y según el principio de progresión, el deportista lesionado debe realizar una fase de fortalecimiento previamente. Tras esta fase de fortalecimiento, y antes o simultáneamente al inicio de la carrera (depende de la intensidad y modalidad de los ejercicios pliométricos) se recomienda la realización de estos ejercicios pliométricos por ser a los que se tendrá que enfrentar en su modalidad deportiva cuando esté de alta.

Siguiendo el principio de individualidad, deberemos indicar aquellos ejercicios pliométricos más adecuados para cada deportista y lesión. En la actualidad, se recomienda la realización de una fase de entrenamiento pliométrica en caualquier proceso de recuperación de una lesión deportiva, como por ejemplo en deportistas aquejados de una lesión tendinosa (como fase posterior al fortalecimiento excéntrico) o de una lesión muscular (como fase posterior al fortalecimiento isométrico, concéntrico y excéntrico, a la de propiocepción estática o dinámica, y combinado con ejercicios de coordinación y potencia). Del mismo modo, si un deportista adolescente sufre una lesión, también deberemos someterle a un entrenamiento pliométrico dentro de su proceso de recuperación, ya que según estudios previos (Bedoya et al., 2015; The Journal of Strength & Conditioning Research) se ha demostrado que es seguro y eficaz en deportistas (futbolistas) niños y adolescentes (10-17 años).

Recientemente se han elaborado y difundido guías de dosificación del entrenamiento pliométrico por el grupo de investigación TREK de la Universidad de La Trobe, Australia; en la que los ejercicios irán aumentando de dificultad y complejidad, teniendo la siguiente dosificación en función de la intensidad del entrenamiento:

  • Baja intensidad:
    • 10-30 repeticiones / 10-15 series / 2-3 minutos de descanso entre series.
  • Moderada intensidad:
    • 10-25 repeticiones / 10-20 series / 3-5 minutos de descanso entre series.
  • Intensidad submáxima:
    • 5-15 repeticiones / 5-15 series / 5-7 minutos de descanso entre series.
  • Intensidad máxima:
    • 3-5 repeticiones / 10-20 series / 8-10 minutos de descanso entre series.

Los fisioterapeutas deportivos del Centro Médico del Ejercicio AMS, tenemos en cuenta todos estos datos y conocimientos a la hora de tratar a un deportista lesionado que acuda a nuestro centro; siempre teniendo en cuenta el principio de progresión y especificad del entrenamiento para que el deportista se recupere lo antes posible, pero sobre todo con las mayores garantías a la hora de recuperar su rendimiento deportivo previo y con el menor riesgo de recidiva.

Carlos L. Cano Herrera.

Responsable del Área de Fisioterapia del Centro Médico del Ejercicio AMS.