Logo

BLOG

Blog: Fisioterapia de 0 a 14 años

Mercedes Morales, Fuensanta Torres y Maria Viciana

Lavados nasales para combatir el frío

Con la nueva llegada de frío y los cambios de temperatura constantes, volvemos a encontrarnos de nuevo con los temidos resfriados en bebés.

Temidos porque, a pesar de que tener mucosidad se considera un síntoma leve, el hecho de que los bebés solo respiren por la nariz, hace que esa cogestión nasal sea mucho más que una simple molestia.

Podemos observar que los pequeños se encuentran más irritables, comen menos e incluso el sueño se ve afectado. Por ello, es importante realizar los lavados nasales y mantener la nariz lo más despejada posible para facilitarles la respiración.

Además, se trata de un tratamiento simple, seguro y en la mayoría de los casos bien tolerado por los niños.

¿Por qué realizar los lavados nasales?, ¿Qué conseguimos con ellos?

Los bebés son muy pequeños y, por tanto, no saben ingresar aire a las vías respiratorias para expulsarlo rápidamente. Por ello, los lavados nasales son una buena manera de expulsar la mucosidad en los pequeños.

Además, un exceso de secreciones puede provocar un aumento del riesgo de infecciones de las vías respiratorias altas. Estas infecciones pueden quedarse en las vías altas o dar lugar a complicaciones de las vías respiratorias bajas.

Con los lavados nasales conseguimos desobstruir las fosas nasales, limpiar de polen, polvo, deshechos y suciedad los conductos nasales, humidificar las mucosas y prevenir infecciones de los senos paranasales.

¿Cuándo debemos realizar los lavados nasales?

Podemos realizar todos los lavados nasales que queramos al día, ya que no hay ninguna contraindicación. No obstante, las horas más indicadas para realizarlos suelen ser antes de comer y dormir, ya que así el niño no tendrá la sensación de que se ahoga al tener la boca cerrada y al tragar.

Al tratarse de un proceso sencillo que no requiere el uso de medicamentos y que se puede aplicar en casa, sería conveniente incluirlo como una rutina más en la higiene de nuestros pequeños y realizar los lavados siempre que notemos que el niño empieza a hacer ruido o que notemos que se les caen los mocos.

¿Con qué podemos realizar los lavados nasales en los bebés?

  • Monodosis de suero.
  • Spray de agua marina: Dispositivo que contiene agua de mar y que la expulsa con fuerza en forma de vapor gracias a un dispositivo en su extremo. A diferencia del suero, este spray tiene todos los minerales del agua del mar y la fuerza con la que expulsa el contenido está regulada.

A parte de estas dos herramientas, también contamos con los aspiradores de secreciones, pero ¿es bueno aspirar secreciones? La Asociación Española de Pediatría recomienda limitar su uso, ya que reseca la mucosa nasal. Además, la presión que se crea en la nariz es desagradable. Por tanto, solo usaremos el aspirador de secreciones en el caso de que haya mucha mucosidad.

¿Cómo hacer lavados nasales en los bebés?

1. Hacerlo cuando el bebé esté tranquilo.

2. Tumbar al bebé, preferentemente de lado, con una mejilla apoyada sobre el cambiador. Aunque también se puede hacer con el bebé boca arriba y la cabeza un poco ladeada.

3. Sujetar al bebé.

4. Introducir la mitad de la ampolla monodosis de suero fisiológico en el orificio que queda más arriba.

5. Repetir el proceso en el otro orificio nasal.

María Fuensanta Torres Torres

Fisioterapeuta en AMS Centro Médico del Ejercicio