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Blog: Fisioterapia del Suelo Pélvico

Aleksandra Purschke y Elena Olmo

RESFRIADOS Y ANTICIPACIÓN PERINEAL

En esta época del año aumentan las visitas en nuestra consulta de Suelo Pélvico. Queremos explicaros en este blog en qué afectan, a un suelo pélvico débil, los resfriados y la tos constantes; y cómo prevenir o evitar las pérdidas de orina.

Si tienes el suelo pélvico fuerte, o mejor dicho, con un buen tono, cuando toses o estornudas el suelo pélvico se contrae automáticamente para contrarrestar el aumento de presión que se produce en la vejiga y demás vísceras. Esto ocurre también cuando haces algún esfuerzo o cargas peso. Esta contracción automática se llama anticipación perineal, y si mantienes una buena postura y un buen mantenimiento físico, la conservas.

Sin embargo, este reflejo puede verse afectado por diferentes factores. El embarazo, el parto, la menopausia o un esfuerzo físico repetido pueden debilitar la musculatura del suelo pélvico; ya sea a causa de las hormonas o del aumento de presión abdominal repetido. En estos casos, hay personas que tienen el suelo pélvico débil pero que no son conscientes de ello, porque no llevan a esta musculatura al límite: no realizan esfuerzos en su día a día, etc.

Otros pacientes, empiezan a notar síntomas de debilidad de suelo pélvico cuando se resfrían: la tos o el estornudo aumentan la presión abdominal, y comienzan a tener pérdidas de orina o de gases. Aunque en muchos anuncios publicitarios recomiendan las compresas para pérdidas de orina, en el Centro Médico del Ejercicio AMS siempre recomendamos antes acudir a Rehabilitación de Suelo Pélvico. Las compresas para pérdidas no solucionan el problema, sólo hacen que cada vez vaya a más; además de que son un gasto económico mucho mayor.

Si dejamos de lado la rehabilitación de suelo pélvico, lo que al principio era una pérdida de orina leve, puede convertirse en incontinencia urinaria continúa, prolapsos, etc. En el Centro Médico del Ejercicio AMS enseñamos la anticipación perineal desde la primera sesión. Consiste, en una primera etapa, en contraer el suelo pélvico antes de hacer un esfuerzo, y luego realizar el esfuerzo manteniendo la contracción. El esfuerzo puede ser toser o coger algo con peso, según el nivel de fuerza y tono que tenga el paciente.

Esta contracción, que al principio es de carácter voluntario, cuando se repite durante unas semanas se automatiza. De esta manera recuperamos la contracción involuntaria en cada esfuerzo, y recuperaremos ese automatismo a largo plazo. Es una recuperación muy fácil y efectiva, que sólo necesita por parte de nosotros, la valoración del suelo pélvico, para saber si es una contracción correcta, y si no lo es, enseñar a realizarla.

Elena Olmo Gomariz

Fisioterapeuta Especialista en Suelo Pélvico del Centro Médico del Ejercicio AMS