Logo

BLOG

Blog: Fisioterapia a partir de los 60

Alba Pallarés, Antonia Carrasco y María José Naranjo

VÉRTIGO POSICIONAL PAROXÍSTICO BENIGNO

El Vértigo Posicional Paroxístico Benigno (VPPB), es uno de los vértigos más frecuentes. Es un vértigo rotatorio de corta duración que se acompaña de nistagmus. Suele ser de inicio brusco. Lo desencadenan los movimientos de cabeza en una posición determinada, muchas veces los giros de un lado a otro en la cama.

La persona tiene la sensación de que está girando o de que todo le da vueltas. Puede ir acompañado de náuseas y vómitos sin afectar a la capacidad de oír.

Se debe a una alteración del oído interno, causada por una alteración del sistema vestibular periférico.

El tratamiento, una vez verificado el vértigo posicional paroxístico benigno, consiste en una maniobra postural de reposicionamiento.

Tras la maniobra de reposicionamiento el paciente puede volver a casa pero deberá evitar acostarse en 2 horas y, cuando lo haga, no debe girar la cabeza hacia el lado afecto. La mejoría suele notarse a las 24-48 horas.

Una solo maniobra, o dos, suelen ser suficientes. Además, existe la posibilidad de recomendar al paciente una maniobra domiciliaria para facilitarle la recuperación en caso de reincidencia.

El tratamiento de fisioterapia de esta patología tiene una elevada tasa de resolución, si ha sido diagnosticado de vértigo posicional paroxístico benigno y desea más información puede consultarnos, estaremos encantados de ayudarle.

Antonia Carrasco García.

Fisioterapeuta del Centro Médico del Ejercicio AMS.