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Fisioterapia del Suelo Pélvico

Aleksandra Purschke y Elena Olmo

PREPARÁNDOME PARA EL PARTO

Sabiendo que el suelo pélvico es una parte fundamental de nuestra anatomía al ser como una hamaca sobre la que descansan los órganos de la cavidad pélvica, lo normal es preguntarse, ¿cómo puedo prepararlo para el temido momento del parto y así evitar secuelas después?.

Cuando acudimos a la consulta de nuestro fisioterapeuta especialista en suelo pélvico para prepararnos para ese momento, nos podrá ofrecer diversas técnicas para fortalecer la musculatura del suelo pélvico como los ejercicios de Kegel, ya que para tener un buen parto se necesita tener un buen tono muscular… pero también se necesita que tenga buena elasticidad. En caso de que la musculatura tenga exceso de tensión estará recomendado realizar antes del parto masajes perineales.

El masaje perineal no garantiza al 100% que no existan desgarros o la necesidad de una episiotomía durante el parto, ya que son muchos los factores que influyen, pero sí que está demostrado que las lesiones son de menos gravedad, que la recuperación es más fácil y rápida, que las probabilidades de sufrir incontinencia son menores y, sobre todo, que disminuye del dolor durante y después del parto.

No te confundas el masaje perineal no es sólo para primerizas, también lo puedes realizar si es tu segundo embarazo, sobre todo si en el anterior hubo desgarro o episiotomía ya que flexibiliza e hidrata la cicatriz.

Así podemos afirmar que el masaje perineal busca tres objetivos:

• Hidratar la mucosa ya que se realiza con aceites esenciales

• Flexibilizar la musculatura para favorecer la fase de expulsión

• Hacer que la futura mamá se acostumbre a la sensación de estiramiento para que en el momento del parto no le resulte tan molesto o desagradable.

Los masajes perineales deben comenzarse a partir de la semana 34 de embarazo y podrá realizarlo una misma o bien con ayuda de la pareja, siempre siguiendo las indicaciones de nuestro fisioterapeuta.

El masaje nunca debe ser doloroso, pero sí un poco molesto al igual que cuando realizamos estiramientos de cualquier otro músculo. También puede ocurrir que sientas hormigueo o sensación de quemazón. Si es demasiado molesto mejor continuar al día siguiente para que nuestro cuerpo se acostumbre poco a poco.

Para realizarlo correctamente sigue las siguientes indicaciones:

• Toma un baño de agua caliente de al menos 10 minutos antes de realizarlo.

• Tener la precaución de tener las uñas cortas para no rasgar la zona.

• Lavar las manos con agua y jabón.

• Colocarse en una posición cómoda

• Utilizar lubricante. Lo más aconsejable es aceite de rosa mosqueta puro, sin esencias, pero si no fuese posible también podemos utilizar aceite de almendras dulces.

Y prestad especial atención si tienes algún tipo de infección o la vulva irritada, pues en estos casos está contraindicada la realización del masaje perineal.

Si después de todos estos consejos aún no estás muy segura de saber, poder o querer llevarlo a cabo, nuestras fisioterapeutas especialistas en suelo pélvico pueden ayudarte y guiarte para preparar tu cuerpo lo mejor posible para el momento del parto.

Ana Belén Fernández Cebrián

Fisioterapeuta en AMS, Centro Médico del Ejercicio

Puedes encontrar más información en los siguientes post: ¿Qué ocurre en mi suelo pélvico durante el embarazo?

 

¿PUEDO EVITAR EL DESGARRO DEL PERINE EN EL PARTO?

 

¿COMO PREPARAR EL PERINE PARA EL PARTO?